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Cristina Tamarit - La Fuente

La Fuente

Cuantas noches de verano desde mi balcón la he visto solitaria. A veces con sus aguas calladas y otras con sus chispeantes chorros caídos desde su copa. Con el calor de la noche y el susurro de su agua he acompañado mi sueño hasta el alba. Mira que habré jugado de veces en ella, bordeándola con mis juegos de niña, subiendo y andando sobre su piedra medio mojada e intentando no caerme, para no ser burla de muchos por no conseguir el reto de pasearla. Cuando el calor más apretaba huía de sus avispas enfadadas,  buscando el consuelo de alguna piel rosada para desfogar su rabia. Me la jugaba bebiendo de sus grifos, que con el tiempo desaparecieron. Y hoy se han llenado de chorros para tapar con nuestros dedos  apreciando con ello la fuerza que emana de su alma. Hoy el calor aprieta y me he sentado en uno de los bancos de piedra que tantas veces han soportado mi peso,  mis juegos y mis secretos. La miro  y la veo tan bella con su agua fresca y clara que no puedo resistirme el entrar en ella. Que placer hacer lo prohibido, lo que no te dejan, lo que no sería lo normal. No encuentro ninguna motivación nadando en una piscina llena de gente o un domingo de verano en el mar. Sin embargo, quiero andar por esta fuente y mojar mi cuerpo bajo sus aguas. Quiero sentir el privilegio de hacerlo aunque sea por una vez más, no me importa que  me vean o que la policía venga y me saque. Quiero recordar de nuevo la sensación de mi ropa mojada y la regañina de mi madre. Una tarde resbale y caí junto a las risas de muchos. Fue tan divertido correr por dentro y no por fuera que hoy es el día para vivirlo de nuevo. Con medio siglo en mi cuerpo y mi corazón de niña.

Miradas del alma

Miradas del alma

En mi soledad, me miráis únicas e irrepetibles, mis miradas del alma. Me adentro en vuestro mundo, difuminando con precisión el instante de vuestra mirada, para siempre. Y jamás de vuelta. Alma, vida y mirada unidas en su solo momento. En mi soledad, me miráis únicas e irrepetibles, vuestras miradas del alma. Mías porque os he sentido, bailando con mis pinceles sobre el lienzo trazado. Inmortalizadas, eternas y sublimes atrapadas en mis dibujos. Inquietantes, curiosas y cristalinas libres y cautivas en mis manos. En mi soledad, me miráis únicas e irrepetibles mis miradas del alma.

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Para Isabel

Tu nombre lleva el legado de grandes mujeres. Enjuiciadas y admiradas. Tuyo fue el poder en estos días. Armadura y espada para la lucha ternura y dulzura para las heridas. Te engrandecen tus miradas, tus palabras y sonrisas para todos, olvidándote de ti. Bajo tu vestido de guerra se oye latir tu bello corazón. Y bajo tu firmeza el deleite de tu música. Bella Isabel.

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Para Gloria

A gloria me sabe tu esencia, caudal de fuerza surcando cada día, sin apenas descanso. Moverías valientes ejércitos con tan solo una mirada. Guerreros caerían a tus pies por tu causa. Tesón es tu sello, fortaleza que no derrumba ni el más temido titán. A gloria nos sabes! Nuestra querida, Gloria.

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Para Chelo

¿Qué encierra tu corazón, compañera? Nos deleitas con tus letras, llenas de emoción y sentimiento. Nos hablas de ti, sin saber… Nos haces sentir, sin intención… ¿Qué guarda tu alma, amiga? Yo te lo diré! si me dejas… Si no te sonrojas. Con esa timidez, que nadie conoce y sabes esconder tan bien. A pedacitos la muestras, sonando como susurros la pasión  que se te escapa. Amada Chelo.

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Sin duda

Si el amor tuviera rostro, el tuyo sería, sin duda. Si corazón que lo latiera bombearía con el tuyo. Con tu alma, con tu esencia. Si el amor tuviera cuerpo, el tuyo sería, sin duda. Si mano que lo acariciara sentiría con la tuya. Con tu alma, con tu esencia. Si el amor acompañara la pasión la tuya sería, sin duda. De tu fuego, de agua viviría. Con tu alma, con tu esencia.

Rosita Dinamita se gradúa

Rosita Dinamita se gradúa

Muchos sois los que me pedís la segunda parte de mis novelas o que os cuente más cosas sobre los personajes. Por esta razón, mis novelas tendrán su apartado en mi blog. Uno de los personajes más queridos en “Bajo la sombrilla de Lola” es Rosita dinamita. Os voy a contar la última que hemos vivido con ella. Todo ocurrió en la graduación de Manel, mi hijo, Álvaro en “Bajo la sombrilla de Lola”. Finalmente fuimos a la graduación Marta, Rosita dinamita, Marcial mi ex con su novia, que bien merecido se lo tenía por muchísimas razones,  que ahora no me voy a poner enumerar y yo. La idea era ir a cenar luego del evento todos juntos con la familia de Ana Rosa,  (que es la novia con la que lleva saliendo Álvaro desde hace un año). Álvaro, llevaba semanas muy nervioso  por si su padre y yo la montábamos. Le dije a Álvaro que se tranquilizara, que lo mío era puro marketing y que iba a realizar mi mejor actuación merecedora de un Oscar. Lo intente relajar para que no sufriera. Por supuesto, tratándose de Álvaro una pérdida de tiempo, como con su queridísima abuela Rosita Dinamita, los dos iguales de relatores. Por fin llego el día, mi hijo Nando me dejo el coche.  Marta y yo fuimos  a recoger, a Rosita dinamita, en su casa, quien iba hecha una artista de lo guapa que se había puesto con los labios de carmín rojo, que ya no le quedaba como antes, pero ella se negaba a cambiar por un color más rosado. Por supuesto llegamos tarde y eso que aparque en el parking de delante del Palau de la Música. Yo iba montada en mis taconazos y Rosita dinamita andaba como si estuviera haciendo los pasos de la semana santa llevando a la Macarena sobre sus hombros, y eso que por fin, el verano pasado le habían cortado el dedo de la polémica. Sin embargo, Rosita dinamita seguía quejándose de su dedo mutilado,  reliquia que despidió como si de un dos de mayo se tratara. El evento tuvo  momentos emocionantes y muy entrañables tanto para los familiares como para los graduados, quienes iban con  sus mejores galas. Por llegar tarde, nos tocó estar  en la parte más alta de la sala y de espaldas al escenario, detalle que a Rosita Dinamita le pareció de muy mal gusto. A su edad y que no tuvieran atenciones con la gente mayor. Por supuesto, no dejo de comentar lo mal que estaba sentada en aquel sitio desde donde no se veía nada y preguntando donde estaba su nieto.  Marta la mandaba a callar porque en aquel silencio de más de 2000 personas y dos hablando sobresalía más la de nuestra querida Rosita que la del ponente. Yo, que pensaba que se iba a poner a llorar porque mi madre había sido madre y abuela para mis hijos, sin embargo, ni una lagrima .Ni se enteró, se dedicó a contar a los que iban pasando mientras le ponían la banda amarilla, la cual no le gustó nada a Rosita y los comparo a todos con canarios. Marta me dijo “mama, yo no vuelvo más con la abuela” la mire dándole a entender que todavía le quedaban muchas por vivir con Rosita. Marta dio un largo suspiro mirándome con sus preciosos ojos. Al finalizar el acto, vinieron las fotos y los saludos que nos dimos entre todos nosotros en la terraza del Palau. Rosita dinamita no paraba de decirme “Es buena chica, pero es muy fea, ¿verdad nena?” refiriéndose a la pareja de Marcial. Me lo repitió más de diez veces, apretándome el brazo, dándome golpes en el trasero, buscando mi mirada. No callo hasta que le dije que sí. “vale ya mama, si es fea, pero cállate ya” y siguió “yo no la recordaba así, nena” Marta no paraba de reírse viéndonos a mi madre y a mí. Era su pequeña venganza porque ahora me tocaba a mí lidiar con Rosita Dinamita. Álvaro, con la banda amarilla con pinta de canario, sabía lo que estaba ocurriendo y temió por un momento que nos pudiera oír su padre y su pareja. Yo lo temí también, ya que  mi madre no calla, ni aunque la maten y sé que todo eso lo estaba diciendo para no hacerme a mí de  menos delante de Marcial,  porque yo iba sin pareja. A ver que se iba a pensar mi ex, que su hija valía mucho. Y eso que fui yo la que dejo a Marcial imagínate que hubiera sido al revés. Una vez conocida la familia de Ana Rosa, que a Rosita dinamita, a Marta y a mí nos pareció  encantadora, nos fuimos las tres de camino al coche y de allí a la crepería donde habían reservado. Puse mi radar personal orientativo y aparque en la misma calle de la crepería a unos cincuenta metros. Rosita Dinamita se quejó de esos cincuenta metros diciendo que la estaba haciendo andar mucho y que no tenía que haber salido de casa. No me lo podía creer y Marta tampoco. Siempre en su línea, tan dramática. Llegamos las primeras, así que nos fuimos al baño. La ultima en entrar fue Rosita dinamita y a los cinco minutos, Marta comenzó a oír un grito desgarrador diciendo mi nombre. “mama, la abuela se ha quedado encerrada en el baño”. ” ¿Cómo?”, me levante enseguida y fui  a ver que podía hacer. La escuche lloriquear y repetir mi nombre, maldiciéndome por haberla llevado allí. Ahora iba a tener yo la culpa de que ella tardara  tanto en mear y que la luz programada del baño  durara tan poco. El apagón la había sorprendido en el cambio de la Tena lady y Rosita dinamita que cada vez que iba hacer pis, tenía que lavarse. La manía no era mala, pero ¿en los baños públicos también, Rosita? Mande a Marta a buscar al encargado de la crepería. Entre medias de mis momentos de preocupación por si se caía y de no parar de reírme con Marta, cosa que hizo que el encargado de la Crepería se contagiara, ¿Por qué todo lo tenía que pasar a ella?  .A saber dónde había ido a parar el Tena lady. “Mama, un hombre va abrir la puerta” le avise. “¿un hombre? De eso nada, que llevo el pantalón bajado” dijo lloriqueando y gritando. “Pues tu veras, te quedas ahí, mama” le dije con ironía. Si mi padre, Manolo Milloneti hubiera estado allí hubiera dicho algo así como “Si es que no puedes salir de casa”. Se monta seguro y todavía estaríamos allí Todos habían llegado a la Crepería y Álvaro no podía creerse la que se estaba liando. Le dije que era mejor así, que nos conocieran tal y como éramos. Por un momento Álvaro dudo si relajarse o ponerse más nervioso. Eligio la primera. Menos mal que Marcial no dijo nada porque le hubiera soltado allí mismo una fresca. Los padres y hermanos de Ana Rosa muy educados no hicieron ningún comentario. Más tarde con la confianza de la cena salieron las risas. Rosita dinamita seguía lloriqueando en la oscuridad, sentí ternura por ella como si de una niña pequeña se tratara, de repente fui consciente de su edad, de lo que había crecido y yo sin apenas darme cuenta. Mi madre se había hecho mayor. Ese pensamiento me horrorizo. Menos mal que el gerente, finalmente abrió la puerta y aunque Rosita se puso de muy mala leche al ver al hombre en la puerta  y me dijo de todo menos guapa. Me abrace a ella como una lapa.

Cristina Tamarit

Presentación nuevo Blog

Los que me conocen bien dicen que iba para artista. La verdad que desde muy niña siempre quise serlo. De hecho quería ser cantante, menos mal que perdí la idea en la camino, porque mi carrera hubiera sido muy corta, aunque seguí y sigo cantando en mis duchas diarias. A los siete años escribí mi primer poema y desde entonces exprese mis emociones a través de las palabras. Sin embargo, sentía tanta vergüenza de desnudar mi alma al mundo que me pasé casi cuarenta años en silencio. Amante de las letras, las lenguas y la comunicación elegí ser profesora de inglés porque el chino no se me daba muy bien, sin embargo hace apenas seis años tuve que dejar mi profesión por motivos personales. En este terreno me he cogido una excedencia de por vida. Ahora estoy buscando o tal vez no busque nada que me defina, ya no me importa. Soy lo que soy, uno más en este inmenso mundo. Por cierto, me llamo Cristina y este es mi primer post de mi nuevo blog. En mi nuevo blog sabréis de mis novelas de las que ya están publicadas y las que saldrán en un futuro. Os llenaré de poesía, de pensamientos y sentimientos. Quiero compartir con todos vosotros este gran sueño y la aventura de pintar en palabras lo que emana de mi alma. Todos aquellos que desde niña me llamaron artista y hoy en día siguen muchos diciéndomelo no se equivocaron en mi destino. La diferencia de ser artista y no serlo es la pasión que ponemos en hacer las cosas. Todo lo que hacemos  en la vida independientemente de lo que sea es un arte y todo depende de cómo lo vivas. Por ello queridos lectores os pido que liberéis al artista que duerme en vosotros por si nunca os lo dijeron.